El poder oculto
(Dr Guglielmetti) Hace algunos años cuando comencé a trabajar con profesionales, descubrí que el principal tropiezo que tenían, era saber donde querían llegar como jugadores. A uno de ellos le pregunté. ¿Que quieres lograr como profesional de golf? Me respondió: Quiero ser un buen jugador. Le dije: Eso es muy impreciso. Mira te hago un desafío, Llega en tres años ser top ten Me contestó: No quiero ser top five. Después de esa expresión cargada de convicción, quedamos en silencio para mesurar el contenido de lo dicho, y como se trataba de un alumno avanzado en el entrenamiento mental, tuve la convicción que el propósito era genuino y dotado de una fuerte dosis de fe. No obstante imagino que, la duda debía estar dándole vueltas en su cabeza, pero a pesar de ello, la decisión comenzaría a actuar inconscientemente y cuanto más la interiorizara más poderosa sería su influencia. El inconsciente es extremadamente susceptible al poder del pensamiento y la palabra. En un trabajo recientemente publicado digo: Somos lo que pensamos.
La mente tiene un inmenso poder trasformador capaz de llevarnos a los extremos de la conquista intelectiva, artística y laboral. Modifica la realidad corporal al extremo de ver lo que deseamos e imaginar lo que nos falta. El pensamiento decide el éxito o el fracaso de una decisión. Es una fuerza que obra en todo el organismo. Este proceso es la consecuencia del contenido del pensamiento y la seguridad que se tenga de el, provenga de una persona o de una convicción. Refuerza el carácter al permitir la obtención de las metas. Modela el cuerpo y las conductas a los fines propuestos. Una persona de firmes convicciones desarrolla una actividad acorde a su manera de pensar y en función de ello establece patrones de conducta, que lo mantienen dentro de lo estético, cultural y laboral. Hay una gran diferencia entre un conformista y un activo buscador de metas materiales y espirituales. La auto imagen es tan poderosa, que sin saberlo se convierte en un destino.
El secreto está en saber que dimensión se le debe dar. No hay nada tan grave, como darle una raquítica aspiración, por que eso es lo que se obtendrá. El inconsciente es influenciable a voluntad. Cuando se lo hace, es capaz de obtener lo que se desea. Lo aceptará como verdadero, de la misma manera acepta lo ya obtenido. En tu caso ser un profesional de golf.
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